La localidad ha cerrado los dos últimos años ingresando 18 millones de euros más de los que gastó
Su endeudamiento es mínimo afronta, el futuro con solvencia
J.A:R/ Castellón
Primavera de 1995, Rafael Albert es proclamado alcalde de Oropesa del Mar. Una de sus primeras decisiones es la de urbanizar una de las calles del municipio pero la compañía eléctrica se niega a cablear la zona: el Ayuntamiento debe demasiado dinero. El recién llegado alcalde reflexiona y decide que las cosas deben de hacerse de otra manera.
Diecisiete años y muchas adversidades políticas después, esta localidad costera es una de las más saneadas económicamente. Su nivel de endeudamiento no llega al 1% (cuando la ley permite alcanzar el 75 %), va cerrar el ejercicio económico del 2011 con un superávit de más de 9 millones de euros y, mientras todo esto ocurre se permite realizar obras tan ambiciosas como el nuevo ayuntamiento Sigue leyendo






