El próximo sábado día 23 se celebrará una Asamblea General Extraordinaria del edificio Costa Azahar I, que como algunos sabéis es el edificio de residencia vacacional del Sr. Martín Lobato que tanto y con tanta sensatez se prodiga en estas páginas.
Aquí tenemos el perfecto ejemplo de una comunidad que estuvo, hace años a punto de ser regida y administrada por los cauces normales, pero que se fue torciendo hasta derivar en lo que hoy es, una comunidad que también “deja” a Servicom para “elegir” administrador que les guarde sus papeles y dineros. Una comunidad cuyo presidente hasta hace un rato Carlos Cabrera, ex-empleado con galones (como dice Lobato) de la empresa Marina d’Or y sustituido, como si de moneda de cambio se tratara, por otro empleado/a de la misma empresa. La nueva administración que con toda seguridad será nombrada la semana que viene, porque así lo han decidido unos pocos será una nueva empresa nacida de un abogado (otro más), que hasta hace dos meses defendía los designios de Servicom, y la cabeza visible de ADEC (Servicom?) hasta hace muy poco, además presidenta durante años y “cesada”, en agosto pasado del edificio Calablanca I, cuyos vecinos recuerdan con “cariño”, por dejar una “herencia” a la nueva junta de casi 100.000 euros de supuesta deuda con diversos proveedores (Otis, Portis, Iberdrola, etc.), deuda no reconocida en la contabilidad aportada por Servicom, por supuesto.
Lo natural, sería que se presentasen varios presupuestos a todos los propietarios, para que democráticamente, y con toda transparencia, pudieran elegir mayoritariamente el que más les convenga, por lo que no tengais duda, esta Plataforma/Cooperativa, a través de sus socios, intentará aportar el suyo, aunque moleste.
Vecinos de Costa Azahar I, si vosotros no lo remediáis, vuestro edificio seguirá con la deriva actual. No lo tenéis fácil, porque sumados los votos de Marina d’Or y el Banco Popular, son minoría, pero están unidos, vosotros no. Si queréis intentarlo, acudid a dicha junta a la que estáis convocados o delegad el voto en vecinos que acudirán con el propósito de que su edificio sea algún día normal y corriente.
Por sus hechos los conoceréis





