Fuente: Plataforma/Cooperativa Ampláries
Su nombre es Ficus, imponente árbol de vigoroso crecimiento, gran porte, siempre verde, de hojas verde brillante y ovales, crece en todo tipo de suelo, soporta bien la sequía, desarrolla grandes y resistentes raíces que le hacen aguantar fuertes vientos, y un ancho tronco que le permite portar una impresionante copa de hojas densas que proyectan una sombra de gran envergadura y calidad. La envidia de cualquier jardín de dimensiones adecuadas.
El problema surge cuando está en el lugar equivocado: las pequeñas aceras de las calles de Marina D’or.
Sus vigorosas raíces horizontales que nacen de la base del tronco levantan aceras, rompen tuberías, alcantarillados y desagües y quiebran tabiques. El tronco y las raíces ocupan la acera, los frutos melosos ensucian la acera y la densa copa invade balcones y edificios e impide el paso de la luz de las farolas.
El Ayuntamiento está procediendo a la tala de estos árboles con la intención de sustituirlos por otra especie menos “agresiva” y mas compatible con la urbanización humana. Desde la plataforma sugerimos se planten árboles de lento crecimiento, raíces no invasivas, resistentes a las podas, hojas perennes, carentes de fruto o al menos no melosos y de pequeño porte, por lo que recomendamos: Ligustrum Japonicum, (Aligustre de Japón) Photinia perenne (Fotinia), Lagerstromia indica (Árbol de Júpiter o Lila de las Indias), Koelreuteria Paniculata (Jabonero de la China o Árbol de los Farolitos), o similares. Además apelamos a la sensibilidad del ayuntamiento para que indulte a los que por sus características puedan ser salvados y replantados en la playa verde, donde desarrollarían todo el potencial de árbol de gran calidad que tiene sin dañar ninguna instalación humana. En particular los árboles que aún son pequeños o que han deteriorado la acera de tal manera que hay que romperla para rehacerla, aprovechando para sacar el árbol con el mayor número de raíces.
Fernando Hernández
Responsable de Jardinería de la Plataforma








