Cuando los “trileros”, sus imprescindibles “ganchos”, «estómagos agradecidos” o “chorizos”, que todavía son muchos, nos llaman negociantes, aprovechados, etc. no solemos tenerlo en cuenta, ya que sabemos sobradamente, son los intereses económicos los que les mueven a actuar de esta forma.
Cuando los ignorantes del proyecto que actúan por “oídas”, nos sitúan como sucesores de la corruptela implantada, nos duele, porque son vecinos como nosotros, solo que les resulta más cómodo esconder la cabeza debajo tierra como el avestruz, y así los problemas y las soluciones al no verlas, no existen.
Cuando muchos vecinos de buena voluntad, la inmensa mayoría, nos tilda de “utópicos” o “locos” modernos?, recordamos a Thomas Jefferson que en 1802 (hace 211 años), dijo estas premonitorias palabras. (Tenía 58 años).

Reflexionamos sobre estas “antiguas” palabras, y nos preguntamos ¿qué hubiese ocurrido en el mundo durante estos 211 años, si la población hubiese “escuchado” al Sr. Jefferson?. Así que por favor, no nos llaméis “locos modernos”, gratuitamente.
Alzaos una y otra vez hasta que los corderos se vuelvan leones