Fuente: Plataforma Playa Les Ampláries
Aún no se han desvanecido de nuestra memoria reciente los devastadores efectos de los temporales que han azotado, este invierno, las costas cantábrica y atlántica-gallega y al recordarlo llegan a nuestra mente, en tropel, imágenes de muros de hormigón destrozados, embarcaciones amontonadas contra las fachadas de las viviendas próximas, malecones desaparecidos, barandillas arrancadas, paseos marítimos desgajados con los bancos esparcidos por lo que queda de playa y farolas recostadas vencidas por la fuerza del viento, vehículos arrastrados, calles, bajos y garajes anegados, camiones zarandeados por el viento, corrimientos de tierra. Olas de más de diez metros. En nuestra mente suenan nombres como Zarauz, Bermeo, Ria de Bilbao, Donosti, Santander, San Vicente de la Barquera, Lugo, A Coruña. Nos hemos sobrecogido con las frustradas peripecias de un avión intentando aterrizar y hemos sufrido por la irreparable pérdida de seres humanos arrastrados por la mar. Estos fenómenos se repiten, con distinta virulencia, todos los inviernos.
El litoral mediterráneo parece estar a salvo de tan salvajes embestidas marítimas que, aunque también padece temporales, sus efectos son menos catastróficos. Sin embargo, el litoral castellonense padece un constante y continuo pernicioso proceso de regresión de la línea costera, tan dañino que le sitúa en el segundo lugar en destrucción del litoral.
Son numerosos los estudios realizados al efecto, por la Generalitat Valenciana, universidades como la de Castellón, Valencia o Santander y por diversos grupos políticos y ecologistas, e incluso por esta Plataforma. Ofrecen numerosas soluciones; pero no se aplica ninguna.
Aún recuerdo como hace diez años, recién llegado a Marina D’Or , teníamos un bonito paseo costero, entre el río chinchilla y los jardines, con esbeltas palmeras Phoenix Canariensis que escamoteaban en su base unos focos que iluminaban desde el suelo hasta la copa, dando al conjunto un relajante efecto. Contaba también con unas escalerillas de madera que facilitaban el acceso a una estrecha franja con “¡arena!”, SI, había arena, una estrecha franja después de las piedras. Un buen día la regresión se comió la arena, mas tarde destrozó las escalerillas y parte del extremo hormigonado; y el ayuntamiento tomó las medidas urgentes de colocar una cinta con el rótulo “policía municipal -no pasar-“ y amontonar las maltrechas escalerillas en el césped, hasta que finalmente fueron retiradas. Pero la regresión siguió con su trabajo. Poco a poco fue descarnando el paseo y tirando una a una las sufridas palmeras, y el ayuntamiento volvió a colocar sus cintas de prohibido el paso. Cuando desapareció el paseo se colocaron los pasos de madera que podemos contemplar hoy. Problemas de competencia, de recepción de la zona y del “eso no es mío”, imposibilitan su reparación y conservación. Sin embargo parece que no hubo ningún problema en pintar en la calle anexa unas rayas verdes en el suelo, colocar un parquímetro y “a cobrar”; puede decirse que es la actuación más espectacular realizada por el ayuntamiento junto a este paseo.
Durante los últimos diez años han sido varias veces las que la cornisa cantábrica ha sufrido temporales que han destrozado paseos marítimos. ¿Alguien podría imaginarse que pasaría si, una sola vez durante estos diez años, se hubiera dejado de reparar adecuadamente, por ejemplo, el paseo de Santander, o de Luarca, o de Lugo, o de …, y al llegar el verano estuviera destrozado?, ¿pueden imaginarse al alcalde de San Sebastian diciendo “eso no es mío”?, pues en Marina D’Or no pasa nada. Y eso es lo peor que puede pasar.
Dicen los expertos que lo del cantábrico se denomina ciclogénesis explosiva, y los inexpertos decimos que lo de Marina D’Or lo llamaremos desidia-génesis progresiva, causada por la regresión en la actuación de vecinos, propietarios y, presumiblemente, por las instituciones, supuestamente, competentes.
Vecino, propietario, simpatizante, en nuestras manos está el futuro del complejo vacacional Marina Dor, acude el día uno de marzo a las 10 de la mañana al Hotel Koral (frente a la playa Morro de Gos) a la reunión de presidentes, en donde, entre todos, decidiremos las acciones a emprender para la legítima defensa de nuestros intereses, y si no pudieras asistir, envía un e-mail, manifestando tu apoyo, a través de esta misma página en la pestaña contactar, o a nuestro correo: plataforma@amplaries.eu , SIN TU COLABORACIÓN NO SOMOS NADA.
Por una playa digna, por un paseo transitable, por protecciones costeras efectivas, por una urbanización limpia, bien conservada y con una efectiva retirada de basuras, con iluminación nocturna adecuada, en donde no nos juguemos la vida cada vez que cruzamos la Avda. de Barcelona. Por que nos lo merecemos, por que lo hemos pagado, por que lo seguimos pagando y, sobre todo, por que es la obligación de nuestros políticos representantes, si no ¿para que están?
PLATAFORMA PLAYA LES AMPLARIES
JUNTOS LO VAMOS A CONSEGUIR





