Fuente: El Pais
El Consell pactó pagar menos a la concesionaria de lo que fija ahora la sentencia
Nada en el aeropuerto de Castellón ha acabado saliendo como debía, o como lo había planeado el expresidente de la Diputación, Carlos Fabra. La Generalitat va a pagar íntegramente la obra, que no iba suponer desembolso alguno, puesto que la iniciativa privada recuperaba toda la inversión con una explotación a 50 años. Una sentencia obliga ahora al Consell a pagar 120 millones que se suman a otras facturas asumidas por 50 millones en indemnizaciones, sobrecostes y obras externas al recinto aeroportuario. Eso sin contar los gastos de funcionamiento de Aerocas. La empresa pública ha ido asumiendo estos gastos durante años de buena relación con la concesionaria (Conaer). La negativa de la Generalitat a una última pretensión económica ha acabado en divorcio millonario. ¿Qué ha pasado para que todo saltara por los aires? Sigue leyendo






