Los alcaldes ahorradores sacan pecho

Ayuntamientos con superávit en 2012 explican las claves del saneamiento financiero y relatan dónde destinarán los remanentes

JORDI RUIZ CASTELLÓ El Ayuntamiento de Vilafamés ha “apretado” a las panaderías locales para que rebajen el precio de las fogassetes y los rotllets que se reparten en las fiestas de Sant Miquel y Sant Antoni.El de Rossell ha decidido apagar una de cada dos farolas para recortar la factura del alumbrado público. El resultado de esta política de austeridad es que ambos municipios cerraron el ejercicio de 2012 con superávit y podrán destinar sus remanentes de tesorería a inversiones y planes de empleo tras el anuncio del Gobierno de que modificará la Ley de Estabilidad Presupuestaria para premiar a los consistorio ahorradores.
El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, anunció recientemente que el Gobierno autorizará a los ayuntamientos incluidos en el plan de pago a proveedores que hayan tenido superávit a que puedan invertir en sus municipios. Según aseguró, próximamente se convocará la Comisión Nacional de Administración Local para aprobar una iniciativa que posibilite que aquellos ayuntamientos que tengan remanente en positivo puedan invertir en servicios nuevos y así reconocer su gestión. No estarán, pues obligados, a destinarlo todo a rebajar deuda.
En la provincia de Castelló hay varios municipios que se ajustan a este perfil ahorrador, como son los casos ya mencionados de Vilafamés y Rossell. El alcalde de la primera localidad, el “popular” José Pons, asegura que el saneamiento de las arcas municipales “es fruto del trabajo del equipo de concejales, que han conseguido rebajar en, al menos, un 25 % todas las facturas respecto al anterior mandato”. El consistorio cerró el ejercicio presupuestario de 2012 en positivo y tiene unos remanentes de casi medio millón de euros. Según Pons, está a la espera de que se concrete la modificación legislativa para determinar el destino de los fondos. “La posibilidad de elaborar un plan de empleo está en la recámara, pero hay que hacer algo que valga la pena”, apunta el munícipe.

Rossell
El alcalde de Rossell, el socialista Evaristo Martí, asegura que la clave está en gastar “sólo lo necesario”. En su caso, tiene asignado un sueldo de 500 euros y con esta cantidad “me pago los desplazamientos y el teléfono”. El consistorio también obtuvo superávit, aunque los recursos son escasos para impulsar inversiones o planes de empleo. “Lo que hacemos siempre que podemos es contratar a alguien del pueblo para la brigada municipal y así damos trabajo”, explica.

Vila-real
El alcalde socialista de Vila-real, José Benlloch, ha hecho bandera de la gestión económica. Los resultados son espectaculares, ya que cerró 2012 con 11 millones de euros de remanentes. Esta cifra sitúa al ayuntamiento como “uno de los más ahorradores de España”, según Benlloch. El alcalde se ha adelantado al Gobierno al anunciar que “luchará” por no destinar el dinero a rebajar deuda. “No es justo que los consistorios responsables tengamos que atenernos a esa normativa y no podamos destinar el dinero a proyectos municipales”, aseveró. Su intención es que los fondos vayan a acabar las obras pendientes, crear planes de empleo e impulsar el proyecto de la Ciudad de la Ciencia y la Innovación.
Benlloch detalló algunas de las medidas que han permitido lograr superávit. En el capítulo del gasto corriente se han ahorrado cuatro millones de euros rebajando la factura de la luz o con la revisión de contratos y alquileres. Otra clave es el incremento de los ingresos gracias a la congelación del IBI. Al no acentuar la presión fiscal, más vecinos han podido cumplir y se les ha dado facilidades al fraccionar pagos.

Peñíscola
El de Peñíscola es otro ejemplo de ayuntamiento saneado. El consistorio obtuvo dos millones de remanentes y su deuda se sitúa en casi la mitad del tope que marca la ley. El alcalde, Andrés Martínez (PP), incide en que los presupuestos han de ser realistas. “Nosotros recogemos los ingresos que estamos convencidos que van a llegar y hemos aplicado una política de contención del gasto”, relata. Un buen número de contratos se han revisado a la baja, como los de la luz, ambulancias o alquiler de edificios. Además, en su ayuntamiento los funcionarios “no hacen horas extra”. Pese a los buenos resultados económicos, el ayuntamiento no tiene intención de destinar los remanentes a inversiones y seguirá reduciendo deuda. Argumenta que el capítulo de gasto del presupuestoestá bien dotado y no cree conveniente engordarlo.

Un pensamiento en “Los alcaldes ahorradores sacan pecho

  1. Es un Artículo que da alegria leerlo. ¡¡Bravo por estos Ayuntamientos!!. Merecen toda nuestra consideración su gestión. Es cuestión en la mayoria de los casos hacer una buena planificación y cumplirla seriamente.
    Me extraña mucho que no aparezca el Ayuntamiento de Oropesa del Mar. Se comentaba, que al parecer era uno de los que tenia Superavit.
    Un saludo,

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