Castellón vende más segunda residencia para extranjeros

Turistas alemanes, franceses, suecos y, cada vez más, ejecutivos rusos ‘tiran’ de la demanda de casas de lujo en la costa provincial.

E. AGUILAR 26/05/2012

Encontrar un indicador positivo en el mercado inmobiliario de Castellón no resulta una tarea fácil, pero lo hay. Por primera vez desde que estalló la burbuja de la construcción, la venta de chalets y apartamentos a extranjeros está repuntando hasta el punto de que solo en el último año ha aumentado en un 14% tras tres años de total estancamiento…….

En el 2011, y según datos del Ministerio de Fomento, se vendieron en Castellón 460 segundas residencias a ciudadanos extranjeros, 58 más que en el año anterior (un 14%), pero 120 más que en el 2009. La cifra, aunque es positiva, todavía está lejos de los registros alcanzados en provincias como Alicante o Málaga, donde solo durante el último año se vendieron más de 8.000 segundas residencias a turistas foráneos.

Que se cierran operaciones y hay mucho más interés por parte de los extranjeros lo corroboran también los profesionales que trabajan en el sector. “Se ha detectado un incremento de la demanda, sobre todo en los municipios de la costa provincial, y eso es un buen indicador en un momento en el que todo son malas noticias”, dice Francisco Nomdedéu, presidente del Colegio de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi) de Castellón.

En municipios como Peñíscola, Alcossebre u Orpesa también confirman que ahora se cierran más operaciones que hace unos años. “Se están vendiendo bastantes apartamentos y chalets a turistas franceses, alemanes y suecos, que están aprovechando que los precios han bajado mucho para invertir en una segunda residencia”, cuentan desde la inmobiliaria Promeo, en Peñíscola.

EL DESEMBARCO RUSO // Franceses, alemanes, ingleses… pero también noruegos y rusos. “El año pasado ya vendimos villas a ciudadanos noruegos pero en lo que llevamos del 2012 han aumentado las transacciones con los rusos y es muy probable que vayan a más”, corroboran desde Albert Villas, en Alcossebre.

Precisamente la Cámara de Comercio de Castellón anunció el jueves un campaña para vender en Rusia parte del estoc de viviendas de la provincia, que se estima en unas 20.000. Y lo hará mediante un portal inmobiliario on line y una fuerte campaña en internet y en ferias de negocios. La web se llamará Mediterranean Secret, y por ahora agrupa la oferta de pisos y otros activos de 36 constructoras y 25 bancos.

Que la exrepública soviética es un mercado potencial lo demuestran los datos que maneja el sector a nivel nacional: en el año 2011 compraron un 20% más de viviendas que el año anterior. Y otra cifra más, el 70% de las casas que se venden ahora en España por más de un millón de euros son adquiridas por empresarios o altos ejecutivos soviéticos.

Pero, ¿qué tipo de casas buscan los rusos en Castellón? La mayoría se decanta por villas a las que no falta ningún detalle (casas grandes, con jardín, piscina, gimnasio… ) y que se encuentran a pocos metros del mar. “No suelen mirar el precio. Hace pocas semanas vendimos una por 700.000 euros”, explican en una agencia.

Los rusos, noruegos o alemanes que compran casa en Castellón lo hacen para disfrutarla. “Su intención es venir a pasar el verano al lado de la playa, ya que les encanta el sol, pero también otras temporadas del año”, argumentan en todas las agencias consultadas.

 LOS PRECIOS, A LA BAJA // Aunque muchos inversores foráneos no miran el precio a la hora de comprar, la mayoría de los extranjeros sí lo hace. Y estos han bajado mucho. “En Peñíscola en tan solo tres años han descendido hasta un 40%. Tenemos apartamentos por 100.000 euros y chalets por 200.000”, describen en Promeo. La oferta es extensísima, los precios más que competitivos y en el sector se afirma que es un buen momento para comprar.

El grueso de las villas que se venden ahora mismo en la costa tiene unos precios que van de los 300.000 a los 700.000 euros y la oferta se concentra en municipios como Peñíscola, Orpesa o Benicàssim. Lógicamente, las hay más caras, aunque son las menos. Se trata de viviendas en muy buen estado y, lo más importante, a pocos metros de la playa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *